Invertir en Paraguay después del caso Ueno Bank

Hasta hace un mes, cada vez que un dueño de pyme me contaba que estaba pensando expandir una empresa al exterior, invertir en Paraguay aparecía en la lista. Muchas veces primero.

Tenía todo para ganarse ese lugar. Impuestos de 10%, energía barata, grado de inversión y una macro ordenada a dos horas de vuelo. Para un empresario argentino cansado de sobrevivir, era el vecino prolijo.

En una semana se le cayó el quinto banco privado del país. El presidente Santiago Peña terminó destituido por el Senado y con arresto domiciliario. El guaraní perdió hasta 10% en días. Y 940 empleados de una empresa del mismo grupo, en Belgrano, se enteraron de que no iban a cobrar octubre.

Nada de eso aparecía en los análisis que circulaban entre empresarios. Y ahí está la lección de esta nota. Te cuento qué pasó con Ueno Bank, cómo un banco quebrado mostraba ganancias y, sobre todo, qué tiene que analizar tu empresa antes de invertir en Paraguay o en cualquier otro país.

Por qué invertir en Paraguay era el plan B de las pymes argentinas

No exagero. Industrias que se mudaban por el régimen de maquila, profesionales que cambiaban su residencia fiscal, distribuidores que abrían sucursal en Asunción. Paraguay venía creciendo a buen ritmo, con inflación baja y calificación de grado de inversión de Moody’s y S&P.

Todo eso sigue siendo cierto. El problema es que esos datos responden una sola pregunta, la de si la economía del país es estable. Para invertir en Paraguay, o para expandir una empresa al exterior en general, hay que responder bastantes más. El caso Ueno es la mejor clase práctica que vamos a tener en años sobre las que se quedaron afuera.

Qué pasó con Ueno Bank

Ueno nació en 2021, cuando el Grupo Vázquez compró una financiera y la convirtió en una app con cuentas gratis, promociones agresivas y el nombre en los estadios de Olimpia y Cerro Porteño. En dos años tenía licencia de banco. En cinco, 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes.

El crecimiento tenía dos motores que después fueron el problema.

El primero fue la plata pública. Ueno se convirtió en el banco privado con más fondos del Estado paraguayo, incluidos unos USD 345 millones del instituto de jubilaciones. En total, el Estado tenía ahí más de USD 850 millones.

El segundo fue la cercanía con el poder. Santiago Peña fue accionista del holding dueño del banco hasta marzo de 2025, ya siendo presidente. Y Carlos Carvallo dejó la presidencia de Ueno en 2023 para presidir el Banco Central, el organismo que tenía que controlarlo.

Con ese tablero, según los informes del propio Banco Central y la acusación de la fiscalía, pasó esto.

  1. Ueno prestó unos USD 146 millones a sola firma, sin garantías reales, a tres sociedades vinculadas al grupo. Eran el 35% de su patrimonio, cuando el límite legal es 20%.
  2. Cuando el Banco Central detectó el exceso en junio de 2026, el banco le vendió esos créditos a otra empresa del grupo, que según la fiscalía no tenía plata para pagarlos. El riesgo nunca salió del banco. Solo cambió de nombre.
  3. El supervisor que firmó la alerta interna fue trasladado por decreto a otro organismo cuatro días antes de presentarla.

La prensa paraguaya lo vino publicando durante meses. El bono internacional de Ueno, que había salido a 99 centavos por dólar en marzo, ya cotizaba a 87 en octubre. Fitch le había puesto perspectiva negativa.

El 2 de noviembre el Banco Central rehizo las cuentas y la solvencia del banco quedó en 5,56%, menos de la mitad del mínimo legal de 12%. Lo intervino. Al día siguiente se apagaron la app y las tarjetas.

Todo lo demás pasó en cuatro días. Ocho directivos detenidos y 27 personas imputadas. Peña presentó la renuncia, el Congreso no se la aceptó y el viernes 6 el Senado lo destituyó por mal desempeño, con 44 votos. Esa misma noche la fiscalía le dictó arresto domiciliario por presunta lesión de confianza. Asumió el vicepresidente, Pedro Alliana.

Vale aclararlo. Hay imputados y hay un presidente destituido, pero todavía no hay ninguna condena.

Cómo un banco insolvente mostraba ganancias

Esta es la parte que más me interesa como consultor, porque la veo en versión chica en pymes todo el tiempo.

Ueno cerró 2025 con una ganancia de unos USD 50 millones. La calificadora local le mejoró la tendencia en marzo de 2026. Ocho meses después, una revisión le borró tres cuartas partes del patrimonio. Las señales estaban en sus propios números públicos.

El negocio central casi no ganaba

De cada 100 guaraníes que Ueno cobraba por prestar, 79 se le iban en pagar a quienes le prestaban a él. Al resto de los bancos paraguayos se les iban 44. El margen de su negocio principal cayó 32% en un año.

La ganancia salía de cómo se anotaban los gastos

Los gastos de la fusión con Visión Banco no iban a pérdida. Iban a un fideicomiso que se registraba como activo y se amortiza hasta 2035, con autorización del propio Banco Central. El software que el banco le compraba a Itti, la empresa de tecnología del mismo grupo, también quedaba como activo. Entre esas cuentas y las participaciones en otras sociedades vinculadas sumaban 1,77 veces el patrimonio del banco.

Activar gastos es legal dentro de ciertos límites. Lo que se investiga es si los montos eran razonables y si los servicios existieron. El efecto contable, en cualquier caso, era claro. La plata salía hacia empresas del grupo y en el balance quedaba algo que parecía valer.

La morosidad más baja del país

Ueno tenía 0,44% de créditos atrasados, contra 2,10% del sistema. Prestando a sola firma a sociedades sin ingresos relevantes. Según el Banco Central, cuando un préstamo a una vinculada iba a vencer, se daba otro para cancelarlo. Un crédito que se renueva antes de vencer nunca figura como atrasado.

Cuando los inspectores recalcularon todo, los ajustes superaron los USD 265 millones y la solvencia pasó de 15,8% a 5,56%.

Si estás por asociarte, comprar una empresa o darle crédito grande a un cliente, la lección es directa. Mirá la caja antes que la ganancia. Preguntá qué gastos están anotados como activos. Y desconfiá de los números demasiado lindos.

Paraguay vs Argentina, dos formas de solidez

El día que cayó Ueno, Ariel Sbdar, CEO de Cocos, publicó en X un agradecimiento al Banco Central argentino. Su dato es correcto. El capital de los bancos argentinos equivale al 30,7% de sus activos de riesgo, casi 3,8 veces lo que exige la norma. Paraguay está en 16,9%.

Antes de festejar conviene mirar la foto completa. Mucho capital con poco crédito es la solidez de quien casi no presta. El crédito privado argentino es 13,6% del PBI, contra cerca de 45% en Paraguay. Los bancos paraguayos ganan 19,7% sobre su patrimonio y los argentinos, 5,7%. La morosidad de las familias argentinas llegó a 12,9% en julio de 2026, la más alta en más de 20 años. Y el riesgo país argentino estaba en 787 puntos a fines de octubre, contra 138 del paraguayo después del escándalo.

Paraguay ganó en macro y perdió en instituciones. Argentina gana en regulación bancaria y pierde en macro y en crédito. Para una pyme que evalúa invertir en Paraguay, la conclusión práctica es que ningún indicador solo te dice si el país es buen destino. Hay que mirar varios a la vez, y en orden.

Antes de invertir en Paraguay o expandir tu empresa al exterior, el test de ocho capas

Un análisis serio hace dos miradas. La primera, si el país es confiable. La segunda, si tu negocio cierra allá. Cada mirada tiene cuatro capas, y cualquiera de las ocho puede frenar el proyecto. Las recorro con un ejemplo concreto, el de invertir en Paraguay hoy.

El país, macro e instituciones

La macro es la capa que todos miran. Crecimiento, inflación, tipo de cambio, calificación y riesgo país. Paraguay sale bien, con una alerta. El guaraní se movió entre 8% y 10% en una semana. Si tu margen no aguanta un salto así, el problema no lo va a resolver el ahorro impositivo.

Las instituciones son la capa que casi nadie mira. La pregunta es quién controla al que controla. Cómo se nombran los reguladores, de dónde vienen, cuánto tarda la justicia y qué le pasa al que denuncia. En Paraguay, el titular del Banco Central venía de presidir el banco que tenía que supervisar, y al supervisor que dio la alerta lo trasladaron. Esa capa estaba en rojo y no figuraba en ningún cálculo de costos.

El país, poder económico y sistema financiero

En todos los países hay grupos que juegan en varias canchas a la vez. Lo que tenemos que entender es si tu socio, tu distribuidor o tu cliente principal depende de uno de ellos. El Grupo Vázquez tenía el banco, le vendía software al Estado, manejaba plata de jubilados y patrocinaba al fútbol. Cuando cayó una pieza, cayeron las demás.

El sistema financiero es la cuarta capa del país. Solvencia y morosidad de los bancos, monto de la garantía de depósitos, calificaciones y precio de los bonos. El sistema paraguayo en conjunto está sólido, pero la garantía cubre unos USD 38.000 por persona y por banco. Todo lo que tengas arriba de eso en una sola entidad está en juego.

Tu negocio, mercado y números

Acá empieza la segunda mirada. La primera pregunta es si hay demanda para lo tuyo y lugar frente a los que ya están. Paraguay tiene un mercado interno chico, de 6,1 millones de habitantes. Para muchas industrias sirve más como plataforma de producción hacia Brasil, con el régimen de maquila, que como mercado en sí.

La segunda es si el negocio da plata allá sin contar el beneficio impositivo. Precio de venta posible, costos de operar, energía, mano de obra, moneda y tiempo hasta el punto de equilibrio. Si invertir en Paraguay solo cierra por la diferencia de impuestos, es un proyecto frágil. Cualquier cambio de reglas lo da vuelta.

Tu negocio, forma de entrar y contrapartes

Exportar, sumar un distribuidor, asociarte con alguien local, abrir una sucursal o crear una sociedad propia. Cada opción cambia cuánto capital ponés en juego, cuánto control tenés y cuánto te cuesta salir. La regla que uso con mis clientes es probar la demanda con la forma más barata antes de poner capital fijo.

Esta capa también incluye de quién vas a depender. El banco donde operás, el socio, el cliente grande y los canales de cobro. En Paraguay, dos de cada tres cobros electrónicos de algunas cadenas de multitiendas pasaban por Ueno. El día que se apagó la app, dejaron de cobrar.

Tu negocio, equipo, caja y salida

La última capa es la más incómoda. Quién de tu equipo se va a ocupar con dedicación real, con qué caja vas a sostener la operación hasta que dé resultado, qué indicador vas a mirar todos los meses y cuánto te cuesta irte en 90 días.

Itti es el ejemplo más cercano. Su oficina de Buenos Aires trabajaba para las empresas del grupo en Paraguay. Un solo cliente y un solo dueño. Cuando el banco cayó, no tuvo con qué pagar sueldos y suspendió personal hasta el 4 de diciembre. La salida se planifica antes de entrar, nunca el día que se apaga la luz.

Ocho preguntas para tu próxima reunión de directorio

Si estás evaluando invertir en Paraguay o abrir en otro país, llevá estas preguntas a la mesa. Una por capa. Si alguna no tiene respuesta, ahí está tu próximo trabajo antes de firmar nada.

  1. ¿La economía y la moneda del país aguantan un mal año sin romper nuestro margen?
  2. ¿Quién preside el regulador de nuestro sector allá y de dónde viene?
  3. ¿Nuestro socio, distribuidor o cliente principal depende de un grupo con negocios con el Estado?
  4. ¿Qué tan firme es el banco donde vamos a operar y cuánta plata nuestra queda arriba de la garantía de depósitos?
  5. ¿Quién nos compraría el primer año y por qué a nosotros y no a los que ya están?
  6. ¿El negocio da plata allá sin contar el beneficio impositivo?
  7. ¿Cuál es la forma más barata de probar la demanda antes de poner capital?
  8. ¿Quién de nuestro equipo se ocupa, con qué caja lo sostenemos y qué indicador nos dice que hay que salir?

Invertir en Paraguay sigue siendo una opción. La pregunta es cómo entrás

Invertir en Paraguay sigue teniendo sentido. Sus números están entre los mejores de la región, y J.P. Morgan sigue viendo sólidos sus fundamentos aunque recomiende esperar a que pase el ruido político. Lo que esta semana dejó claro es que los impuestos bajos son la primera capa de ocho, y que quedarse en esa sale caro.

Lo mismo vale para Uruguay, Chile, España, Miami o cualquier destino que estés mirando. Cambian los datos, el método es el mismo.

En behacked hacemos este análisis con pymes que facturan más de un millón de dólares y están pensando en crecer afuera. Bajamos las ocho capas a los números de tu empresa, armamos los escenarios y te decimos con honestidad si conviene entrar, cómo y cuándo.

Si estás pensando en invertir en Paraguay o en expandir tu empresa al exterior, hablemos.


Por Leandro Fernández
Consultor de Estrategia
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